TORTÍCOLIS

Tortícolis muscular congénita

Tipo de tortícolis muscular congénita


Torticolis%congénita&del&bebe0089La presencia del tortícolis muscular congénito junto a una posición inveterada de descanso pertinaz hacia el lado preferido es una combinación muy habitual, prácticamente la norma. Si bien los tortícolis musculares congénitos tipo I (con presencia de tumoración dentro del músculo esternocleidomastoideo) y II (tirantez fibrosa del mismo músculo) preceden y acompañan la formación y el agravamiento del aplanamiento de las plagiocefalias, en la mayoría de ocasiones encontramos plagiocefalias asociadas a tortícolis musculares congénitos tipo III (con músculo blando, suave, no tirante y libre de masas) y todavía desconocemos si la limitación de giro y lateralidad en éstos casos es previa o secundaria a la deformidad. Para algunos, ambas anomalías podrían ser congénitas puesto que las restricciones intrauterinas pueden producir una deformidad directa del cráneo y dar lugar simultáneamente a un acortamiento asimétrico de los músculos del cuello (7). Cheng describe que el 90% de los tortícolis musculares congénitos se acompañan de asimetrías craneofaciales de diversos grados (65% de grado medio, 23,4 % de grado moderado y 11,6% de grado severo) (16) y según McMaster el 86% de las escoliosis idiopáticas del lactante presentan algún tipo de plagiocefalia (17).

De acuerdo a la revista Pediatrics de la Academia Americana de Pediatría (AAP, por sus siglas en ingles), el 47 por ciento de los bebés en Estados Unidos desarrollan plagiocefalia.

 

La tortícolis muscular congénita (TMC), se presenta en un altísimo porcentaje de las plagiocefalias y muchas veces pasa desapercibida. La dificultad de girar la cabecita hacia un lado y la preferencia a dormir siempre del mismo lado, nos deben hacer sospechar que el bebé tiene una TMC.

 

Las secuelas de las TMC no tratadas o no resueltas son graves, porque a la deformidad propia del cráneo producida por la plagiocefalia, hay que añadirle la deformidad facial provocada por la desviación del cuello.

 

Es importante tratarla pronto y durante el tiempo necesario que se requiera para su corrección.

 

El mantener oprimido el encéfalo en pleno proceso de maduración del bebé, no puede ser algo bueno, por lo que actualmente la plagiocefalia es la primera causa de consulta con el neurocirujano pediatra en todo el mundo, pero en nuestro país debido al poco conocimiento, así como la falta de información, son pocos los bebés que se diagnostican.

 

Hay plagiocefalias que no son fáciles de detectar, motivo por el cual, siempre hay que realizarle al bebé un estudio de cefalometría para descartar que la tenga. Este estudio lo hacemos en CABECITAS PERFECTAS, cuando realizamos la valoración a tu bebé.